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Las mentiras de Le Monde, el antiimperialismo y la revolución
¿Ser antiimperialista es ser antisemita?

Lucas Pizzuti, Fracción Trotskista (Europa), Especial para Partes de Guerra

08/04/03

El venerable diario creado por el General De Gaulle en 1944, Le Monde, ha iniciado una campaña de propaganda en la cual intenta acusar de pro Hussein y antisemita a quien se oponga al imperialismo. En un artículo titulado " La izquierda, los arrabales y el antisemitismo ", de Ariane Chemin, y un editorial llamado " Los muertos de la guerra ", han iniciado un discurso, acorde con la política exterior e interior de Chirac, en el cual lamentan que se haya hecho la guerra, pero esperan que termine rápido con la victoria de la coalición angloamericana, y temen como a la peste que se produzcan desbordes o radicalización entre los jovenes inmigrantes de las periferias.
Segun su apreciación " más la guerra dura y más hace víctimas, más los sentimientos de los iraquíes se endurecen contra los " invasores " (entre comillas en Le Monde), y más el sobresalto patriótico empujará a los civiles a unirse a las unidades iraquíes ". Al mismo tiempo, a nivel interno, lamentan que mientras la consigna central de los manifestantes frente a la guerra en Afganistán era "Ni bombardeos ni talibanes", hoy sea " Ni Bush ni Sharon, que olvida a Saddam Hussein ". Se resalta con preocupación que " los jovenes de los arrabales (en su mayoría magrebies o negros, L.P.), cuya militancia se disputan las organizaciones de izquierda, bajan a las calles con un idealismo y un entusiasmo inigualados ". En las primeras manifestaciones de marzo hubo incidentes entre jovenes islámicos y la organización judia de centroizquierda Hashomer Hatzair, y Le Monde resalta que habia " una bandera israelí con la cruz gamada, una estrella de David con la escrita SS y más lejos una bandera de Hezbollah ". Chemin lamenta que " El imaginario de los años 60 donde la juventud reprochaba a sus padres el haber estado en el mal costado, aquel de la ocupación y los " colaboracionistas " contra los judios, no es el de los años 2000 ". Y tratando de dar el golpe final a la llamada extrema izquierda : " Los desbordes (antisemitas, LP) -agrega Chemin- se pueden multiplicar rápidamente y los límites terminarán siendo porosos sin una extrema vigilancia, que parece notoriamente faltar en los movimientos antimundialización ".

La maniobra que pretende hacer Le Monde, como eco de la burguesía francesa, es que quien enfrenta al imperialismo en las calles, corre el riesgo de caer en el antisemitismo. Entonces… dejemos a Chirac ocuparse del asunto de la guerra. Pero, más allá de los ardides de la propaganda, Francia y el mundo no son más aquellos de los años 60. Hoy en las periferias de las grandes ciudades francesas viven millones de magrebies y africanos de 1ra, 2da o 3ra generación en condiciones miserables. Sin trabajo o con trabajo precario, muchas veces sin papeles, con dificultades inauditas para conseguir alquiler (aunque tengan el dinero para pagarlo), víctimas del racismo y la represión policial, se ven obligados a refugiarse en ghettos con sus comunidades de origen, con sus respectivos referentes sociales y religiosos. La " Republique " aun esta lejos de llegar a la integración de los inmigrantes. En este contexto, un ataque imperialista a una nación árabe (en medio de las constantes masacres a los palestinos perpetradas por el Estado de Israel) puede encender la mecha de esa bomba de tiempo que se encuentra en el corazón del imperialismo francés. La juventud de estas barriadas populares se siente agredida con justa razón, y cuando ven que hay un canal para expresar su rabia (las manifestaciones antiguerra), lo hacen. Dentro de estos sectores la influencia del islamismo es clara. Aun así, salvo el incidente con Hashomer Hatzair (si es que puede ser calificado de atentado), no se puede decir que haya habido ataques antisemitas, sino expresiones antisionistas. No hubo ningún slogan antijudio en ninguna manifestación, mientras que en todos los medios de comunicación se trata en términos claramente racistas (y clasistas) el problema " islámico " en las periferias, y con discurso de patrón colonial, la vida y la muerte de las poblaciones de las naciones árabes (y en particular de los iraquíes).

Sin embargo, los revolucionarios, nos planteamos el problema de otra manera. Cómo puede ser que jóvenes rebeldes y hastiados de la opresión se vuelquen hacia la religión y no hacia las ideas revolucionarias? En primer lugar, existe el hecho de que si son segregados de la sociedad francesa se vean forzados a juntarse con gente de su origen casi exclusivamente. Los oscurantistas islámicos, montándose en el hecho cierto de la agresión a Irak y al pueblo palestino y el racismo hacia los árabes en general, intentarán llevar a la juventud y a los trabajadores árabes por el camino de la " guerra de religiones ", para alejarlos de la perspectiva de una lucha contra el imperialismo o contra los patrones y sus estados. Intentaran llevarlos a pensar que los enemigos son los judios y los " cruzados ", y no la patronal y sus estados. En segundo lugar, los sindicatos y la " izquierda " del régimen, no defienden a los inmigrantes, ni luchan contra las leyes racistas anti inmigración, ni hacen nada para frenar la campania anti árabe propagada por los medios.
Por eso el problema es exactamente el contrario : no es que la extrema izquierda local haga mucho antiimperialismo, sino que no es antiimperialista. Ni la LCR ni LO son favorables a un triunfo de Irak, se limitan a denunciar al imperialismo de forma " humanitaria " y " moral " sin llamar a una sola acción del movimiento obrero para parar la guerra. Lo mismo en el caso de Palestina, donde ambos son partidarios de " dos estados ", sosteniendo la existencia del estado confesional opresor de Israel, en vez de luchar por una Palestina única laica, obrera y socialista. En Europa se discute desde hace tiempo de una huelga general contra la guerra; LO y la LCR, que tienen entre los dos el 10% de los votos, podrían impulsar en todas las fábricas, oficinas, escuelas, etc, asambleas para hacer votar la moción de la huelga general contra la agresión imperialista. Sin hacer una gran campaña política y en las unidades de trabajo y estudio por el triunfo de Irak y de la intifada palestina, los jóvenes magrebies de las periferias no romperan con sus tradiciones más antiguas. Solamente con un programa revolucionario llevado adelante audazmente se les puede disputar a los religiosos islámicos la simpatía de los jóvenes árabes. Hay que explicarles pacientemente y firmemente que los " defensores del Islam " sólo les han dado hambre y derrotas, que no supieron ni quisieron defender al pueblo palestino ni al iraquí, y que donde gobiernan reina la miseria mientras un puñado de jeques vive en medio de lujos. Y que sólo una revolución obrera y proletaria que expulse a los imperialistas y a sus complices locales, estableciendo una Federación de Estados Socialistas de Medio Oriente puede garantizarles una vida sin explotación ni opresión. Asimismo, los trabajadores de origen judio no tienen nada que temer de la revolución proletaria, y mucho por ganar. El antisemitismo (como todo racismo) es promovido para dividir a los oprimidos. No nos olvidemos que los progrom de los zares de Rusia o el Holocausto nazi fueron llevados adelante en nombre del " Occidente cristiano " y del gran capital. No olvidemos que durante la II guerra mundial, el gobierno demócrata norteamericano rechazaba los barcos de judios que querian escaparse de los nazis. Tambien el stalinismo, como degeneración burguesa del estado obrero, era antisemita. En una Palestina laica, obrera y socialista, no existirán privilegios de raza ni de clase, por lo tanto las bases materiales para el racismo no existirán.
Le Monde, como el gobierno francés (y todos los gobiernos burgueses), teme que un ascenso de las masas iraquíes contra un enemigo tan potente como los ejercitos americano e inglés, estimule los levantamientos de los oprimidos dentro y fuera de sus fronteras, y las masas oprimidas y explotadas de las periferias se unan con la más concentrada clase obrera europea para golpear al imperialismo en su casa. No nos hacemos eco de la propaganda del imperialismo " pacifista " o " democratico " frances y sus organos de prensa. Luchamos por la unidad entr los explotados de toda raza o religion para acabar con el cancer del imperialismo, la explotacion, la opresion y el racismo: por medio de la revolucion socialista.

 

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