A eso de las 16:30hs empezaron a llegar los estudiantes de las distintas
facultades de la Universidad de Londres y de otras casas de estudio.
La cita era en las escalinatas de entrada del edificio principal de
la UCL. Una a una iban llegando las delegaciones, portando banderas
de sus centros de estudiantes y pancartas contra la guerra - algunas
prolijamente impresas pero también se veían carteles
'ecológicos' hechos con cartón corrugado y pintados
a mano. Pero todos con el mismo símbolo unificador el misil
con la palabra NO!
Las enormes columnas de la entrada al edificio se vistieron con banderas
de género que representaban al sindicato nacional de estudiantes,
NUS, y a UNISON - el sindicato de los trabajadores no docentes de
la universidad - y otra bandera decía en letras gigantes NO
A LA GUERRA.
Mochilas, pelos largos, colores llamativos, morrales y largas faldas
de tela hindú contrastaban con el fondo gris del edificio y
el cielo, dando un efecto sesentista a la concentración, como
si hubiésemos sido transportados por el túnel del tiempo.
Un grupo de músicos con batucada y bongoes y otros instrumentos
de percusión empezaron a crear el ambiente de la marcha. El
clima de discusión política reinante en algunas universidades
se reflejaba en la convocatoria que fue superior a los mil estudiantes.
El encargado de prensa del sindicato de estudiantes llamó
a luchar y enfrentar el 'patriotismo' de Blair, con un patriotismo
'de veras', es decir que las tropas se retiren de Irak y vuelva a
su lugar de origen. Agregó que la libertad del pueblo iraquí
no debe implicar un baño de sangre perpetrado por las fuerzas
invasores.
Le siguió un delegado de UNISON, quien caracterizó
esta guerra como racista y denunció que mientras en su sindicato
vienen luchando hace 11 años por un aumento salarial - que
no consiguen porque el gobierno dice que no hay plata - sí
tienen dinero para las bombas y las armas para atacar a Irak. Llamó
a llevar a Blair a una corte internacional.
Helen Salmon, de la dirección nacional del sindicato de estudiantes
hizo una reseña de todas las marchas y acciones que se están
desarrollando en el país y denunció al gobierno por
acusar a los estudiantes de 'hacerse la rabona' y querer recortar
su derecho a manifestarse. Denunció la política de liberación
que alegan los gobiernos ingleses y norteamericanos, diciendo que
la gente en Irak no puede ver como sus liberadores a quienes les están
tirando las bombas y aniquilando a sus familiares. '¿Cómo
se atreve este gobierno a hablar de democracia cuando ignora lo que
2 millones de personas dicen en las calles?' concluyó la dirigente
estudiantil.
Luego de escuchar al diputado del Labour Party, Jeremy Corby, los
estudiantes empezaron a marchar por las calles de Londres en una ruidosa
y festiva columna que no se cansaba de gritar sus cantos antibélicos
mientras se dirija a la embajada norteamericana que marcaba el fin
de la marcha.
Hay planificadas más actividades en los próximos días,
las que iremos reportando en nuestro espacio de partes de guerra.
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